miércoles, septiembre 27, 2006

BEHAVIORISMO
(Del inglés: «behavior»; conducta). Una de las direcciones más difundidas en la psicología burguesa contemporánea. La base filosófica del behaviorismo es el pragmatismo. El primero fue fundado en 1913 por John Watson (1878-1958) (Universidad de Chicago). «Watson tomó como fundamento experimental de su teoría las investigaciones de Edward Thorndike (1874-1949) sobre la conducta de los animales. Compartían los puntos de vista de Watson. Karl Lashley (1890-1958), A. Weiss (1879-1931) y otros. El behaviorismo continúa la dirección mecanicista en psicología, reduce los fenómenos psíquicos a reacciones del organismo; identifica conciencia y conducta y considera que la unidad fundamental de esta última es el nexo (la correlación) entre estímulo y reacción. Para el behaviorismo, el conocimiento no es más que la formación de reacciones condicionadas en los organismos (incluido el hombre). En la década de 1930, la teoría de Watson fue sustituida por varias teorías neobehavioristas conocidas con el nombre de teorías «de la condicionabilidad». Sus principales representantes son Clark Hull (1884-1952), Edward Tolman (1886-1959) y Edwin Guthrie (1886-1959). Esas teorías surgieron bajo el influjo de la doctrina de Pávlov. Tomaron de éste la terminología y la clasificación de las formas de conducta, pero sustituyeron las bases materialistas pavlovianas por el operacionalismo y el positivismo lógico. Aplican la metodología de los reflejos condicionados, pero hacen caso omiso del papel del cerebro en la conducta. El behaviorismo moderno ha modificado la fórmula «estímulo-reacción» incluyendo entre estos dos miembros las denominadas «variables intermedias» (hábito, potencial de excitación y de inhibición, necesidad, &c.). Ello no cambia, sin embargo, la esencia mecanicista e idealista del behaviorismo.

Diccionario Soviético de filosofía
Ediciones Pueblos Unidos, Montevideo 1965


A esta definición del Diccionario Soviético, cabe agregar que el nazismo alemán toma este punto de vista para sus experimentos con humanos en los campos de concentración.
En un extremo tenemos la aplicación de descargas eléctricas a la rana para seguir la ruta del reflejo condicionado y a la rata tratando de llegar hasta su comida a través del laberinto, en el otro extremo tenemos a los científicos alemanes con sus dispositivos esperando las reacciones conductuales de sus cobayos humanos para anotarlas minuciosamente. Y en el medio, tenemos toda una camada de publicitarios, creativos, profesionales del marketing y consultores de la comunicación, que por no querer saber nada de la subjetividad, piden a gritos ¡CONDUCTA y OBJETIVIDAD!, cuando en realidad, la conducta es tema de los animales y la objetividad, DE LOS OBJETOS DE LA CIENCIA. Toman a los sujetos como objeto. Curioso fetichismo de la comunicación.
En este sentido, pienso que hay en nuestro medio profesional, una incapacidad para abordar la verdadera dimensión del ser humano, esto es la subjetividad, y correlativamente, un pánico escalofriante a embarcarse en cuestiones que tengan que ver con el saber subjetivo. ¿Cual será el obstáculo?

Daniel Katz